Resuelto el misterio de 20 años: el CERN descubre una nueva partícula que reescribe los libros de física
La comunidad científica internacional amaneció este jueves con una noticia que hará temblar los cimientos de la física de partículas. Investigadores de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) han anunciado el descubrimiento de una nueva partícula subatómica, bautizada como Ξcc⁺ (Xi-cc-plus), un hallazgo que no solo amplía el catálogo de componentes fundamentales de la materia, sino que pone fin a un debate que llevaba dos décadas dividiendo a los expertos .
El anuncio, realizado en el marco de la conferencia Rencontres de Morionde celebrada esta semana, confirma la existencia de un pariente pesado del protón que había sido objeto de intensas especulaciones desde principios de los años 2000. La partícula, detectada gracias al trabajo del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y específicamente del detector LHCb mejorado, abre una nueva ventana para comprender cómo se comporta la materia en sus niveles más fundamentales .
Lo que hace particularmente relevante este descubrimiento es la institución que ha liderado los trabajos. La Universidad de Manchester, la misma casa de estudios donde Ernest Rutherford realizó sus experimentos pioneros sobre la estructura del átomo entre 1917 y 1919, ha desempeñado un papel protagonista en la identificación de la nueva partícula, estableciendo un puente histórico entre los albores de la física nuclear y la frontera del conocimiento actual .
La Ξcc⁺ es, en esencia, una versión más pesada del protón. Mientras que un protón ordinario contiene dos quarks “up” y un quark “down”, esta nueva partícula sustituye los dos quarks up por quarks de encanto, una variedad mucho más masiva. Este reemplazo genera un primo lejano del protón con propiedades radicalmente diferentes que los científicos llevaban años intentando observar sin éxito concluyente .
El camino hasta este anuncio no ha sido fácil. Durante más de veinte años, la comunidad científica debatió la validez de observaciones previas que apuntaban a la existencia de esta partícula, pero los resultados nunca lograron ser confirmados de manera convincente. La nueva medición del LHCb sitúa la masa de la Ξcc⁺ en 3619.97 MeV/c², un valor que no coincide con las afirmaciones anteriores pero que encaja perfectamente con las predicciones teóricas basadas en su partícula compañera, la Ξcc⁺⁺, descubierta con anterioridad .
El éxito de esta investigación no habría sido posible sin la profunda modernización del detector LHCb, que comenzó a operar a plena capacidad en 2024. Este instrumento funciona como una cámara de altísima velocidad, capaz de tomar imágenes de las partículas producidas en las colisiones del LHC cuarenta millones de veces por segundo. Para ello utiliza chips de silicio diseñados específicamente, una tecnología que, como curiosidad, también tiene aplicaciones en el campo de la imagen médica .
Los investigadores pudieron identificar la nueva partícula observando su desintegración en tres partículas más ligeras: Λc⁺, K⁻ y π⁺. Durante las colisiones de protones registradas en 2024, se midió una señal clara de aproximadamente 915 eventos, una muestra estadísticamente significativa que ha permitido confirmar sin margen de duda la existencia de esta escurridiza partícula .
El profesor Chris Parkes, jefe del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Manchester y líder de la colaboración internacional durante la instalación del detector mejorado, no ocultó su emoción al comentar los resultados: “El experimento de la lámina de oro de Rutherford en un sótano de Manchester transformó nuestra comprensión de la materia, y el descubrimiento de hoy se basa en ese legado utilizando tecnología de vanguardia en el CERN. Ambos hitos demuestran hasta dónde puede llevarnos la investigación impulsada por la curiosidad” .
Detrás de este logro hay un esfuerzo colectivo titánico. Más de mil investigadores de veinte países han participado en el proyecto, con el Reino Unido y particularmente Manchester aportando más que ninguna otra nación. El equipo de la universidad británica diseñó y construyó partes esenciales del sistema de seguimiento mejorado, incluidos módulos de detectores de píxeles de silicio ensamblados en el propio Edificio Schuster del campus universitario .
Pero la historia no termina aquí. La Universidad de Manchester continuará desempeñando un papel de liderazgo en la próxima fase del programa del LHC, conocida como LHCb Upgrade 2. Esta nueva mejora aprovechará el acelerador de alta luminosidad para recopilar aún más datos y explorar partículas raras con un nivel de detalle sin precedentes. El descubrimiento de la Ξcc⁺ es solo el primer capítulo de una nueva era en la física de partículas que promete seguir revelando los secretos mejor guardados de la materia .
Un partido revolucionario, si en verdad está empeñado en hacer y dirigir la revolución no puede renunciar al legítimo derecho de ser o formar parte de la vanguardia histórica que en efecto haga y dirija la revolución socialista en nuestro país, es de hipócritas decir que se lucha sin aspirar a tomar el poder y mucho más aún si se pretende desarrollar lucha diciendo que no busca ser vanguardia cuando en los hechos se actúa en esa dirección.
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