Siguen sin entender Venezuela
Siguen sin entender Venezuela. El presidente Nicolás Maduro ha sobrevivido a todos los embates de manual de desestabilización por parte del gobierno estadounidense, incluyendo sanciones y una campaña mediática de permanente acecho.
En todos los casos, el gobierno ha salido avante de la mano del pueblo. Cuando las élites importadoras montaron el desabasto de productos básicos, el gobierno se juntó con las comunas populares y hallaron la forma de hacer productos orgánicos, además de implementar huertos urbanos, entre otras soluciones. Salieron adelante.
Después vino el ataque de la hiperinflación y volvieron a resolver con medidas conjuntas en las que siempre se priorizó el bien común, especialmente a la gente de a pie. Una y otra vez, salieron adelante. Ni la oposición ni la derecha mundial son capaces de entender este tipo de sinergia y poder populares. Debería bastarles recordar cómo el pueblo evitó un golpe de Estado en 2002, tomando el Palacio de Miraflores para que le devolvieran a su presidente.
La profundidad de la conciencia política alcanzada con el chavismo sigue siendo el factor determinante para mantener más del cincuenta por ciento de respaldo, frente a una oposición que no consigue agrupar ni representar a los inconformes. Maduro, poco a poco, ha logrado cautivar a los sectores chavistas que se habían desmovilizado o desilusionado. Y lo ha hecho a pulso de resistir y saber responder a la guerra económica y mediática.
Mientras los medios hegemónicos llenan las portadas de ataques y mentiras que, en los mejores casos, corrigen dos días después en algún rincón del diario, la conciencia popular se afianza, se moviliza y acude a las urnas en defensa de un proyecto antiimperialista.
Si Estados Unidos de verdad quiere reducir el fenómeno de migración, tendrá que acabar con los bloqueos y sanciones económicas que generan las causas de los migrantes.
Un partido revolucionario, si en verdad está empeñado en hacer y dirigir la revolución no puede renunciar al legítimo derecho de ser o formar parte de la vanguardia histórica que en efecto haga y dirija la revolución socialista en nuestro país, es de hipócritas decir que se lucha sin aspirar a tomar el poder y mucho más aún si se pretende desarrollar lucha diciendo que no busca ser vanguardia cuando en los hechos se actúa en esa dirección.
Ver másMorelia, Michoacán, 14 de agosto de 2026. Una persona demandó a una empresa para exigir el pago de honorarios por …
Morelia, Michoacán, 12 de agosto de 2026. En audiencia celebrada el pasado 7 de agosto, un juez de control del …
Morelia, Michoacán, 10 de agosto de 2026.- Resolver un conflicto sin recurrir a procedimientos largos y con una atención que …


