Al menos 31 muertos en el sur de Líbano en uno de los días más sangrientos pese a la tregua con Israel
El Ejército israelí intensificó el martes sus bombardeos sobre territorio libanés con más de 120 ataques aéreos, mientras el primer ministro Netanyahu anunció la expansión de las operaciones terrestres más allá de la llamada “línea amarilla”. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada.
Beirut, 27 de mayo de 2026. Lo que debía ser un alto el fuego consolidado desde mediados de abril se ha convertido en una pesadilla recurrente para la población del sur del Líbano. Este martes, al menos 31 personas perdieron la vida y otras 40 resultaron heridas en una serie de bombardeos israelíes que han sacudido la región, según confirmó el Ministerio de Salud Pública libanés. Entre las víctimas mortales se encontraban cuatro niños, un dato que ha encendido todas las alarmas en organismos de derechos humanos .
La jornada del martes se saldó con más de 120 ataques aéreos israelíes, convirtiéndose en uno de los episodios más violentos desde que entró en vigor la tregua hace poco más de un mes . Pero lo que ha generado mayor preocupación entre los analistas es la confirmación por parte de fuentes militares israelíes de que las tropas han expandido sus operaciones terrestres más allá del río Litani, superando la denominada “línea amarilla”, una demarcación establecida por Israel que se extendía unos diez kilómetros dentro del territorio libanés .
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue claro al anunciar que ha instruido al Ejército para “ampliar las operaciones en Líbano con grandes fuerzas sobre el terreno” y tomar el control de nuevas áreas estratégicas al norte de la zona de amortiguamiento . La justificación oficial es la necesidad de neutralizar a Hezbolá, la milicia chií respaldada por Irán, que el martes respondió con cohetes y fuego de artillería contra una incursión del ejército israelí hacia la localidad de Zawtar al-Sharqiyah .
El corresponsal de The Guardian en la región, William Christou, describió este miércoles la angustia que se vive en localidades como Kfarchouba, donde los residentes que han decidido permanecer en sus hogares lo hacen bajo estrictas condiciones impuestas por el ejército israelí. Los ancianos del pueblo, en su mayoría, se han visto obligados a aceptar un rol incómodo: ser los guardianes de sus propias comunidades ante cualquier presencia de Hezbolá, bajo la amenaza explícita de que sus casas serán bombardeadas si la milicia ingresa en la localidad .
“Si alguien de Hezbolá viene y quiere poner un cohete en mi tejado, no podría negarme. ¿Cómo podría detenerlos? Simplemente huiría”, confesó al-El, un profesor de sociología jubilado de 72 años, mientras se sentaba con su esposa en la cocina de su hogar . Su testimonio refleja la posición imposible en la que se encuentran los civiles atrapados entre dos fuegos: la ocupación militar israelí y la presión de un grupo armado que, según se dice, rivaliza en tamaño con algunos ejércitos europeos.
Mientras tanto, en la ciudad costera de Tiro, la situación es igualmente desesperada. Rescatistas continúan buscando cuerpos entre los escombros de Burj al-Shemali, donde un ataque aéreo devastó el pueblo el martes, cobrándose al menos 15 vidas, según el alcalde de la localidad citado por la Agencia Nacional de Noticias libanesa . El ejército israelí emitió órdenes de evacuación para Tiro y sus alrededores, instando a la población a desplazarse hacia el norte del río Zahrani, a unos 40 kilómetros de distancia .
El drama humanitario se agrava con cifras escalofriantes. Desde el pasado 2 de marzo, más de un millón de libaneses se han visto forzados a abandonar sus hogares, y los ataques israelíes han matado a más de 3.100 personas en el país de los cedros . La población gazatí tampoco vive en paz: a pesar del alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor en octubre, Israel ha matado a unos 900 palestinos en Gaza, según fuentes sanitarias. Este miércoles, el ejército israelí afirmó haber dado muerte a Mohammed Odeh, el recién designado líder del brazo armado de Hamás, junto a su esposa e hijo, en un ataque contra un edificio de apartamentos en la ciudad de Gaza .
Mientras las bombas siguen cayendo, la comunidad internacional asiste con impotencia a una escalada que amenaza con desbordar una región ya de por sí inflamable. La Fiesta del Sacrificio, una de las celebraciones más importantes del Islam, ha quedado ensombrecida por el ruido de los aviones de combate y el llanto de los deudos entre las ruinas .
Un partido revolucionario, si en verdad está empeñado en hacer y dirigir la revolución no puede renunciar al legítimo derecho de ser o formar parte de la vanguardia histórica que en efecto haga y dirija la revolución socialista en nuestro país, es de hipócritas decir que se lucha sin aspirar a tomar el poder y mucho más aún si se pretende desarrollar lucha diciendo que no busca ser vanguardia cuando en los hechos se actúa en esa dirección.
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